El hueso de la cabeza está conectado con el hueso del cuello. El hueso del cuello está conectado con el hueso del hombro. El hueso del hombro está conectado con el hueso del brazo… y así sucesivamente. Cuando usted tiene diabetes, cuidar del cuerpo se siente muy parecido a seguir con esta cantaleta. La diabetes es una enfermedad que afecta a todo el cuerpo y depende de las concentraciones de azúcar en la sangre.
The National Diabetes Information Clearinghouse (NDIC), una división del National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK), tiene varias sugerencias para mantener el cuerpo diabético, de la cabeza a los pies. Específicamente, existen pasos para cuidar de ojos, dientes, corazón, riñones, pies y nervios.
El NDIC recomienda lo siguiente:
Cuidado de los ojos:
• Ayudar a prevenir retinopatía diabética (daño en los vasos sanguíneos), cataratas (nublado del cristalino) y glaucoma (aumento de la presión del líquido) haciéndose un examen con la pupila dilatada al menos una vez al año.
Cuidado de los dientes y las encías:
• Cepillarse y usar seda dental todos los días, sobre todo después de ingerir alimentos y bocadillos; mantener limpias las dentaduras postizas; y acudir al dentista cuando menos dos veces al año para mantener sanos los dientes y las encías. Esto puede ayudar a prevenir o atrasar la gingivitis, periodontitis (retroceso de las encías), dientes flojos o sensibles y cambios en la mordida.
Cuidado del corazón:
• Ayudar a prevenir daños al corazón y los vasos sanguíneos manteniendo la presión arterial, el colesterol y las grasas dentro de los límites que su doctor le haya recomendado. Tomar los medicamentos prescritos todos los días a la misma hora y consultar al médico en cuanto a la incorporación de aspirina si no la está tomando ya. Mantener un peso saludable comiendo adecuadamente y teniendo actividad física durante por lo menos 30 minutos al día. Si se es fumador, hacer un plan para dejar el hábito. Esto disminuye los riesgos de dolor en el pecho, ataques cardiacos, cardiomiopatía (angostamiento de los vasos) y apoplejía.
Cuidado del riñón:
• Ayudar a prevenir la nefropatía diabética (problemas del riñón), como proteinuria (desecho de proteínas por los riñones) e insuficiencia renal, manteniendo su presión arterial por debajo de 130/85, comiendo una dieta sana, atendiendo de inmediato las infecciones de los riñones y la vejiga urinaria y haciéndose análisis de orina una o dos veces al año en busca de proteínas.
Cuidado del pie:
• Mantener los pies limpios y secos, usar zapatos y calcetines que ajusten bien todo el tiempo y procurar que la piel seca o agrietada esté húmeda. Esto ayudará a evitar que problemas del pie como ojos de pescado, callos, ampollas, verrugas, pie de atleta o uñas enterradas se infecten y deriven en afecciones más graves. Cuando consulte a su médico para su revisión anual, pídale que evalúe su circulación y sus respuestas nerviosas.
Cuidado de los nervios:
• La neuropatía diabética (daño en los nervios) puede presentarse cuando se dañan los vasos sanguíneos que llevan oxígeno a los nervios o se daña el recubrimiento externo de los nervios. Esto puede hacer que los nervios dejen de enviar mensajes, inducirlos a enviar mensajes incorrectos o provocar que transmitan los mensajes con lentitud excesiva. Esto significa que si hay daño nervioso, la sensación no será tan buena. Si no se hace una inspección y se cuidada correctamente el cuerpo, alguna infección puede pasar inadvertida y convertirse en algo más serio.
Resulta claro que la diabetes es una enfermedad que afecta al cuerpo entero. Mantener las concentraciones de azúcar sanguínea dentro de los límites correctos es la mejor defensa contra cualquiera de las complicaciones anteriores. Consultar regularmente al médico y cuidar todo su cuerpo le ayudará a disfrutar de mejor salud desde el hueso de la cabeza hasta el hueso del pie.
Si desea más información sobre el cuidado del cuerpo diabético, comuníquese con National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases en www.niddk.nih.gov.