La hipertensión arterial es un importante factor de riesgo para ataques del corazón, apoplejías y otros problemas cardiovasculares. Los aproximadamente 50 millones de estadounidenses que padecen de hipertensión arterial pertenecen a todas las razas; la hipertensión arterial se define como una presión sistólica de 140 o mayor, o una presión diastólica de 90 ó mayor. Sin embargo algunas razas, los afroamericanos en particular, sufren desproporcionadamente de hipertensión arterial.
La tasa de hipertensión arterial de los afroamericanos en EE.UU., se encuentra entre las más altas del mundo según American Heart Association. Más de 36% de los hombres afroamericanos padecen hipertensión arterial, en comparación con 25.2% de los caucásicos y 24.2% de los latinoamericanos. Las tasas comparativas son similares para mujeres.
De acuerdo con American Heart Association, esta diferencia tiene como resultado que los afroamericanos sean mucho más propensos que los blancos y los latinoamericanos a sufrir apoplejía o alguna enfermedad grave del riñón, y a morir por una enfermedad cardiaca.
En el otro lado de la escala se encuentran los isleños del Pacífico y los asiáticos, para quienes las tasas de hipertensión arterial son de 9.7% en los hombres y 8.4% en las mujeres.
Las mujeres latinoamericanas son más propensas y los hombres latinoamericanos son menos propensos que sus contrapartes de raza blanca a padecer hipertensión arterial. También es menos probable que los latinoamericanos estén conscientes de que padecen hipertensión arterial, de tratarla o de controlarla, que los blancos y los afroamericanos.
La tasa de enfermedades cardiovasculares es muy alta entre los afroamericanos: 41% de los hombres y 40% de las mujeres padecen estas enfermedades. Entre los blancos, 30% de los hombres y 24% de las mujeres las padecen, mientras que las cifras para los latinoamericanos son de 29% en los hombres y 27% en las mujeres.
La hipertensión arterial puede ser un factor que contribuya a las tasas de mortandad por enfermedades cardiovasculares. Entre los principales grupos raciales de EE.UU., los blancos tienen las tasas de mortandad más altas por enfermedades cardiovasculares. Representa la muerte de 42.5% de las mujeres blancas y 38.6% de los hombres blancos. Pero los afroamericanos no se quedan muy atrás. Un 40.8% de las mujeres afroamericanas y un 33.8% de hombres afroamericanos mueren por enfermedades cardiovasculares.
La causa de la mayoría de los casos de hipertensión arterial se desconoce, pero los médicos indican que la enfermedad se detecta fácilmente y por lo regular es controlable. El conocer estos diferentes factores de riesgo y los posibles pasos que se pueden dar para reducir el riesgo puede ayudarle a tomar medidas para protegerse a sí mismo(a) y a su familia.
Las investigaciones han demostrado que la dieta, la pérdida de peso, el ejercicio y cambios en el estilo de vida ayudan a reducir el riesgo de padecer hipertensión arterial y enfermedades del corazón. Los médicos y otros profesionales de la salud creen que seguir algunos lineamientos sencillos puede ayudarle a mejorar su salud:
· Coma alimentos bajos en grasas saturadas y mantenga al mínimo su consumo general de grasas.
· Consuma una gran cantidad de frutas, verduras y alimentos ricos en fibra.
· Limite su consumo de sodio, tanto en los productos que compra como en la sal que añade al cocinar y en la mesa. Trate de mantenerlo debajo de 2,400 mg por día (alrededor de una cucharadita).
· Limite el consumo de alcohol a no más de una bebida al día para las mujeres y dos bebidas al día para los hombres (o una onza de alcohol en general).
· Asegúrese que su dieta incluya alimentos ricos en potasio y coma gran cantidad de productos lácteos bajos en grasa o libres de grasa.
· Realice actividades físicas por lo menos 20 a 30 minutos al día, 4 ó 5 días a la semana.
· Absténgase de fumar.
Si tiene preguntas acerca de la hipertensión arterial, las enfermedades cardiovasculares o sus posibles tratamientos, consulte a su médico o llame al 1-888-TENET-4U para que le den una consulta gratuita y confidencial con un médico.